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CHERY, EL NEGOCIO CHINO DE MACRI

La principal reunión de “negocios” del Presidente Macri en China fue con un socio comercial del Empresario Macri. Chery, la empresa automotriz China que la famiglia “representa” en la Argentina, planea quedarse con un 20

por ciento más del mercado automotriz gracias a los beneficios fiscales y el intrincado mapa de sociedades. La gira de negocios fue un éxito.

El presidente se siente a gusto en Beijing. Ayer, acompañado por parte de su gabinete y más de un centenar de empresarios argentinos, se encargó de cerrar el “Foro de Negocios e Inversiones China – Argentina”, en donde pudo encontrarse -y cerrar negocios- con uno de sus grandes amigos. “Queremos dejar de ser granero del mundo para ser supermercado”, expresó Mauricio Macri, frente al empresariado y afirmó con un optimismo que parecía dirigido a sus votantes argentinos, y tal vez originado en su crecimiento patrimonial, que “ésta es una época maravillosa para ambos países”. También lo es para la Famiglia Macri que, luego de utilizar los resortes del Estado otra vez para beneficio personal, volverá de la República Popular China con nuevas inversiones. Palabra clave: Chery.

La reunión principal de Mauricio Macri fue con Anning Chen, quien se encuentra al frente de la fábrica automotriz Chery Automobile. En aquella amigable reunión, según relata el oficialismo, la empresa china  informó que quisiera crecer e incrementar en un 20% las ventas de automóviles en nuestro país. Lo que omitieron informar es que  Socma, la empresa de los Macri, es representante exclusivo de Chery en Argentina y que cualquier negocio acordado con la empresa asiática dará nuevos beneficios a la famiglia presidencial y al propio Presidente. Se trata de un mercado de miles de millones de dólares anuales.

Chery – Socma, es también la sociedad que utilizaron los Macri para vaciar a la empresa Correo Argentino, luego de retirar fondos del concurso de acreedores, y para comprar $8.000.000 de dólares a precio futuro aprobados y pagados por el presidente del Banco Central Federico Sturzenegger.

La creación de Socma – Chery

“La historia de Macri (padre) con China comenzó en 1988 cuando recibió en su casa al entonces presidente Yang Shangkun”, revela Gabriela Cerruti en su libro El Pibe. En junio de 2004, Franco Macri ya había abierto oficinas en Beijing y apenas dos años después, la Asociación para la Promoción y el Desarrollo Industrial de China le había otorgado el título de Consejero Senior de Inversiones para América Latina.

“Se asoció con el empresario Shi Ke Rong, dueño de Sanhe Hopeful Grand & Oil, una de las más importantes compañías de tecnología agroindustrial del país asiático y fundó así Shima, que compró 40.000 hectáreas en el norte argentino para el desarrollo agropecuario en tierra árida”. Sin embargo, Cerruti aclara que “El gran sueño llegó con Chery, de Mitsubishi, con quien se asoció para la fabricación de autos económicos que se armarían en Uruguay”.

Para ello, se creó la empresa Chery – Socma, dependiente de Sideco, una de las firmas del Grupo Macri, destinada a la importación, distribución y representación exclusiva de los productos de la marca Chery en la Argentina por parte de la famiglia.  La fábrica fue instalada en Uruguay a fines de 2007 y cerró en mayo de 2015, luego de siete meses de inactividad.

Después de aquel episodio, y tal como se publicó en Nuestras Voces, la famiglia formó una nueva empresa, Sidequip, que tiene como objetivo la importación de elementos para fabricar maquinaria agrícola y para la construcción. Asociados con Apache, la fábrica santafesina de sembradoras y equipos, se dedican también a vender maquinaria a China, desde donde a su vez continúan importando tanto los elementos para fabricarlas como los autos baratos de Chery.

Causa Correo: el vaciamiento

Los negocios de la famiglia con Chery – Socma no se limitaron a la venta de autos. Dicha empresa fue utilizada también para el vaciamiento de Correo Argentino, acto que quedó demostrado en el dictamen presentado por la fiscal Gabriela Boquín, quien afirmó que, con complicidad judicial, la famiglia fue derivando los fondos del correo a otras de sus empresas.

Según informó el periodista Ari Lijalad en Nuestras Voces, “En el 2003, el juez Eduardo Favier Dubois dispuso el bloqueo de cuentas de Correo Argentino en Lehman Brothers y el BNP Paribas. En 2004 esos fondos fueron embargados. Sin embargo, en 2006 la Cámara Comercial le reintregró a los Macri buena parte de los fondos, que quisieron reinvertir en bonos del Estado Nacional, algo que finalmente no concretaron y lo que hicieron fue armar un plazo fijo en el Banco Ciudad. Para 2012, esa cuenta tenía más de 52 millones de pesos. Tras varios intentos de utilizar esos fondos o reinvertirlos a mejores tasas, para 2016 seguían en el Banco Ciudad Sucursal Tribunales, con un saldo de 9.666.690 dólares y 27.866.097 pesos. En ese marco, Correo Argentino pidió que se transfiriera parte de estos montos y de los intereses que ganaran a una cuenta suya en el Banco Francés. En 2015, los Macri insistieron en retirar fondos del concurso de acreedores porque un proyecto en el que supuestamente se embarcaron, la fabricación del auto Chery, “no devengó dividendos”. Es decir, los Macri querían retirar fondos porque habían destinado el dinero de Correo Argentino para una compañía automotriz que para diciembre de 2015 no les dio ganancias”.

En aquel informe, se demostró que los Macri, durante el 2016, retiraron de los fondos de Correo Argentino 1.645.923 pesos y 185.213 dólares. La mayoría de ellos, transferidos a sus empresas del grupo Socma – Sideco, de quien depende la empresa Chery – Socma, con quien ayer Mauricio, en calidad de presidente, cerró los negocios personales.

Dólar futuro: una denuncia, doble vara

El PRO fue el partido que, a través del entonces diputado Federico Pinedo, había denunciado a Alejandro Vanoli por la venta de dólares a futuro. La causa cayó en manos del juez federal Claudio Bonadio, de donde surgieron también las denuncias contra la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner por asociación ilícita.

Sin embargo, los Macri decidieron comprar aquel dólar a futuro por el que luego denunciaron a la gestión anterior. Chery – Socma fue la sociedad que los Macri decidieron utilizar y con la que compraron ocho millones de dólares. El valor, gracias a la devaluación implementada por Cambiemos, se multiplicó y fue cobrada debido a que el presidente del Banco Central, Federico Sturzenegger, tomó la decisión de pagar.

De esta manera, la empresa con la que el presidente se jacta de haber realizado negocios en nombre del Estado, no es más que una de sus empresas por las que, ya en el poder, brega.

Chery es Macri

La vinculación entre el presidente y la empresa china no es un mito popular. En la última Declaración Jurada de Mauricio, presentada ante la Oficina Anticorrupción, figura su participación accionaria en 12 firmas, entre ellas Socma: empresa socia de Chery.

Aquella declaración fue de grandes dolores de cabeza para el presidente: En la presentada ante la OA, como candidato presidencial, colocó un valor simbólico a sus acciones de $0,01. Aunque la declaración presentada apenas dos meses antes como Jefe de Gobierno porteño indicaba que poseía más de 27 millones de pesos en acciones.

Por aquella maniobra fue denunciado penalmente por omisión maliciosa, fraude y falsificación de documentos públicos. Denuncia que fue ampliada cuando salió a la luz su participación en las cuentas offshore dentro de paraísos fiscales, en el marco de la denuncia de Panamá Papers.

Con la ayuda de papá Franco

La relación de Mauricio con los empresarios asiáticos fue estimulada por su padre desde sus comienzos en la vida política. Desde el mismo día en que se conoció el resultado de las elecciones de junio de 2007, Franco Macri comenzó a planificar la gira de Mauricio por China como Jefe de Gobierno. «Yo lo llevé allá, le presenté a personas muy importantes, le abrí todas las puertas. A mí también me sirvió, claro, en China son muy respetuosos y a mí me ha dado prestigio ser el padre del jefe de Gobierno después de que Mauricio estuvo por allá.»

—Entonces a usted le sirve de alguna manera para sus negocios con China que su hijo sea el jefe de Gobierno…

—Bueno, la verdad es que las inversiones van a venir a través del gobierno federal, esto siempre fue así. Es muy poco lo que se puede dirigir a través de la Ciudad.

Es el diálogo que transcribe Gabriela Cerruti en su libro, en donde narra el extraño primer viaje como funcionario de Mauricio a China. Allí, el entonces jefe de gobierno porteño se entrevistó con funcionarios, pero también se dedicó a recorrer las plantas de los socios y se reunió con empresarios amigos.

Ahora, como presidente, Mauricio puede brindar los negocios que la familia necesita, ya ubicado en el gobierno federal. Una muestra elocuente de cómo los Macri, desde los comienzos, tejen sus negocios a través del Estado.

 

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